
Después de la misteriosa muerte de su padre, Gabriel Ortega, el único heredero de la fortuna y el patrimonio multimillonario de los Ortega, se ha convertido en una sombra de sí mismo, distante y recluso. La única persona que ha podido acercarse a él es Mary, su joven ayuda familiar. Para sacarlo de su estado confuso, su dominante madrastra, Catherina Ortega, decide imponerle a una joven hermosa, Estelle Castor, con la esperanza de que se lleven bien y eventualmente se casen, para que Gabriel pueda asumir la fortuna de su padre, como se estipuló en el testamento. Las intenciones de Catherina no son tan puras como parecen. Planea usar a Estelle como peón para apoderarse de la herencia de Gabriel y mantenerla para ella y su complaciente hijo, Jonas Ortega, mientras aún deja una parte para Estelle. Las cosas se complican cuando Gabriel comienza a mostrar poco o ningún interés en Estelle. Se niega a tocarla o incluso hablar con ella, aunque su madrastra insiste en que duerman en la misma cama. Gabriel se encuentra cada vez más apegado a su ayuda, Mary. Encuentra una conexión con ella como ninguna otra, pero su madrastra nunca aprobaría su unión. Estelle, al darse cuenta de que las cosas se le están saliendo de las manos, decide conspirar con Catherina para fingir un embarazo. Catherina droga a Gabriel sin que él se dé cuenta y termina en la cama con Estelle. Con el bebé a la vista, Gabriel se ve obligado a hacer lo correcto y casarse con Estelle, mientras aún alberga fuertes sentimientos por Mary, quien cada vez es más maltratada por su madrastra...