
Isabel Mendoza, estudiante de enfermería, se reencarna como la cuñada viuda a quien la familia de su esposo echa de la casa nada más morir él. Entra en la mansión como nodriza, cría al señorito, ayuda a la doña a recuperarse y asciende a sirvienta principal. Solo quiere ahorrar para irse, pero atrae la atención de varios jóvenes señoritos.