
En su vida anterior, Fiona fue una concubina que fracasó en la lucha por el poder en el palacio. Aunque estuvo al lado del príncipe hasta que él ascendió al trono, debido a su falta de astucia y estrategias, perdió en los intrincados juegos palaciegos y fue abandonada y asesinada por el emperador. Al reencarnar, para no repetir su error, comienza a trazar sus planes diez años antes, aprendiendo danza, artes de seducción, manejando una taberna y desarrollando su poder, todo con el fin de ganar el corazón del príncipe, alcanzar el trono y convertirse en emperatriz.