
Luna heredó la farmacia familiar en quiebra y halló un portal al pasado. Vendió medicinas modernas al general Rodrigo y al jefe tribal Aruk para pagar deudas. Con esos recursos, ayudó a Rodrigo a frenar la guerra y curar soldados, pero Nicolás, otro viajero del tiempo, la incriminó y causó una crisis. Los tres lo desenmascararon. El portal se reabrió y juntos vivieron en la antigüedad.