
Para vengar la muerte de su padre, Bruno Paredes se infiltró en la familia mafiosa más poderosa de la ciudad. Todo se complicó cuando el jefe del clan lo eligió como prometido. Mientras fingía seguir el juego para acercarse a la verdad, se reencontró con Víctor, el hijo del mafioso y también el exnovio que seguía obsesionado con él.