
Cuando las deudas de su padre llevan a Sarah Lovell a una subasta en el mercado negro, ella está desesperada. El jefe de la mafia Jaxon Deverioux interviene y la reclama como suya, asegurando que la ha salvado de un destino mucho peor. Al principio, Sarah siente miedo y solo piensa en escapar, pero poco a poco se acostumbra a vivir bajo la protección de Jaxon y empieza a enamorarse de ese hombre tan peligroso como inesperadamente tierno… hasta que descubre la verdad: Jaxon es exactamente la razón por la que su madre está muerta.