
El día que Valeria Castro se casó, su esposo Diego Herrera murió “heroicamente” al salvar a otra mujer, dejándole una deuda millonaria. Cuando ella ganó la lotería y pagó todo, él reapareció vivo junto a su amante y sus padres para quitarle su fortuna y asesinarla. Pero al abrir los ojos, Valeria regresó al día de la boda decidida a vengarse.