
Mientras rezaba por encontrar al marido perfecto, Wendy Saldaña se ve transportada a una novela en la que es una villana que maltrata a su hijo adoptivo. Sin saberlo, se encuentra con el protagonista masculino, Hugo Quintana, que pasa de ser un niño a un adulto debido a la maldición de la bruja del sur. Wendy es incriminada por el protagonista original, y Hugo la ayuda constantemente. A medida que el veneno desaparece, su vínculo se fortalece; luchan contra el villano y reconstruyen una familia feliz.