
La malvada y cruel cuñada mayor, Lorena Santana, desprecia a su marido, el director general, por ser mudo. Se confabula con sus malvados parientes para agotar la fortuna de su marido y comete innumerables atrocidades, hasta que finalmente encuentra un trágico final. Sin embargo, Lorena se da cuenta de repente: "¿La tonta soy yo? ¡Esto no puede ser!". A partir de entonces, Lorena comienza a pasar todos los días al lado de su marido mudo, charlando con él sin parar a través de gestos y sonidos. Finalmente, el director ejecutivo habla por primera vez: "Cariño, eres tan linda...".