
Alejandro Chao, emperador de Gran Hispania, obtiene un sistema: un millón de guerreros a cambio del trono. Intenta provocar su caída matando a su hermano, ejecutando eruditos e insultando a la emperatriz viuda. Sin embargo, jugada a jugada, consolida su poder. Termina aplastando facciones, expulsando invasores y llevando a Gran Hispania al esplendor.