
El protagonista, un cirujano de primer nivel mundial y de habilidades superiores, abandonó toda fama y fortuna después de no poder curar a su madre de la enfermedad de Alzheimer, y se escondió en un pequeño hospital desconocido, donde se convirtió en un simple enfermero. En un accidente de tráfico múltiple repentino, con varias personas heridas y la sala de emergencias del hospital sobrecargada, el protagonista, no queriendo ver a los pacientes sufrir, se vio obligado a mostrar brevemente su habilidad. Esto llamó inmediatamente la atención de la hija del director del hospital, quien lo ascendió a médico asistente para ayudarla en las cirugías. Aunque el subdirector, que estaba enamorado de la hija del director, estaba celoso, no pudo evitar quedar impresionado por las destrezas quirúrgicas del protagonista. El vicedirector, quien ambicionaba el puesto de director, temía que la hija del director le quitara su posición y comenzó a causar problemas abierta y secretamente, enfrentándose a ella una y otra vez, e incluso poniendo en peligro la seguridad de los pacientes al sabotear las cirugías de la hija del director, causando pánico. Sin embargo, en cada momento crítico, el protagonista logró resolver todos los problemas. Dado que las habilidades mostradas por el protagonista eran extraordinarias y no comunes, la hija del director se volvió curiosa sobre su verdadera identidad. El protagonista, quien quería mantener un perfil bajo y no deseaba explicar, se vio en una situación en la que su proceso quirúrgico, extremadamente fluido y profesional, fue transmitido en vivo por el departamento de comunicación del hospital, lo que le valió el elogio de los internautas. Posteriormente, el protagonista trabajó codo a codo con la hija del director y sus colegas para superar enfermedades difíciles y complicadas. Sin embargo, al encontrarse con un paciente con Alzheimer, se despertaron sus demonios internos por no haber podido curar a su madre. Con el apoyo y la aliento de la hija