
Echo es obligada por sus padres adoptivos a casarse con Nikola, fundador de Venture Group. Para ellos, solo es una “bolsa de sangre” para las transfusiones de su hermana, y Nikola ya sería un “viejo”. Tras la boda, Echo se queda helada al descubrir que Nikola es joven y amable… salvo por una única prohibición: no puede tocar el ataúd en su dormitorio. Una mancha de sangre en el cuerpo de Echo despierta la identidad vampírica de Nikola y la arrastra a un torbellino de pasión y peligro.