
Lorena pertenece a una antigua familia de brujas y vive como un señuelo humano: su hermana Vera usa una falsa «prueba del amor verdadero» para sacrificar a todos los hombres que ella atrae y alimentar la magia del clan. Cuando conoce a Elías, cree hallar el amor de su vida, pero él es seducido y traiciona su confianza, acabando convertido en una víctima más. Por el contrario, el joven heredero César, un hombre lobo, la protege con total devoción. Tras desvelar el engaño familiar, César renuncia a su sangre licántropa por ella. Juntos, rompen las cadenas de sus familias malditas, abandonan la magia y comienzan una vida sencilla y feliz para siempre.