
En su vida pasada, Lina agotó todos los recursos de su familia para ayudar a su amado Gerardo a ascender al trono. Sin embargo, una vez convertido en emperador, él intentó nombrar emperatriz a Luna. Con el poder de su familia, Lina lo obligó a casarse con ella, pero cuando Gerardo consolidó su autoridad, mandó a ejecutar a toda su familia. Tras renacer, Lina rompe decisivamente su compromiso y se casa con Leandro, el príncipe más conocido por su vida disipada. Decide transformarlo de inútil a alguien formidable. Juntos, unen fuerzas para humillar a los arrogantes, castigar a los malvados y trazar su camino hacia el poder imperial.