
La superestrella Elisa Navarro patrocinó al joven Salomón desde el orfanato. Cuatro años después, los sentimientos de Salomón por Elisa dejaron de ser sólo fraternales. Cualquier persona del sexo opuesto que se acerque a ella será objeto de su venganza. Y la verdadera identidad de Salomón también salió a la luz: resulta ser el heredero perdido de un poderoso grupo financiero. Ha calculado cada movimiento, solo para poseer a Elisa por completo.