
Tomás, el hijo adoptivo de los Ximénez, descubre que es el heredero perdido del hombre más rico del país. Traicionado y humillado, corta lazos, cambia su nombre a Tomás Castillo y jura vengarse. En una licitación llena de trampas, se levanta del lodo y conquista el contrato. El amor lo pone a prueba, pero termina al lado de Silvia, su gran amor. Hoy, es el dueño del Grupo Celeste, y de su propio destino.