
Aurora Suárez y Daniel Castro, separados de niños, se reencontraron siendo ella técnica de aviación y él capitán. Superaron fallas mecánicas, sabotajes laborales y conflictos familiares. Aurora venció sus inseguridades con la constante protección de Daniel, quien la ayudó a enfrentar a los antagonistas. Tras disipar malentendidos, consolidaron su relación.