
Fernando Linares acaba de reencarnar y su esposa, la Presidenta Esmeralda Salcedo, quiere divorciarse de él para estar con su "amor platónico". Fernando, por supuesto, la deja ir con elegancia. Para su sorpresa, Esmeralda pronto se da cuenta de que ya se había acostumbrado a tener a Fernando a su lado y se arrepiente de haberlo dejado. Cuando finalmente decide recuperarlo, descubre que él ya está saliendo con su archienemiga, Roxana Santana.