
Cuando Valery Hartman vuelve a casa y encuentra a sus padres asesinados, se convierte en la única testigo de un crimen del que nunca debió salir con vida. Damian Vitale —un ejecutor de la mafia frío y letal— le perdona la vida. En vez de matarla, se la lleva con él y la encierra en un mundo violento gobernado por la lealtad, la sangre y el poder. A medida que los enemigos se acercan, Valery descubre la verdad: sus padres no eran víctimas inocentes y Damian fue quien apretó el gatillo. Atrapada entre odio y deseo, miedo y atracción, toma una decisión peligrosa: para sobrevivir, debe seguirle el juego. Para ganar, debe conseguir que Damian se enamore de ella… antes de destruirlo.